Quien haya visto el video de Buenafuente sobre el Papa, puede tener dos reacciones ante el mismo, dependiendo del tipo de persona que sea:

Si es una persona cuyos conceptos sobre las ideas de los demás, son las de respetarlas igual que le gusta que le respeten las suyas; sin duda, habrá visto la zafiedad y la ordinariez de mencionado video, que hace burla, escarnio y mofa de una Institución seguida por cientos de millones de personas en el mundo; y lo considerará bazofia.

Y si una persona que no respeta las ideas contrarias a las suyas, y tiene la creencia que no hay más verdades que las suyas, que se erige en juez supremo y condena todo aquello que se oponga a sus "verdades"; en vez de ver en ese video miseria humana, ve una verdad hacia esa Institución; por lo que sin duda nos hallamos ante un representante de aquellos cafres de 1936 que querían acabar con todo vestigio de catolicismo.

Se puede ser perfectamente ateo, pero no anticlerical. Basta con que el Papa arrastre a millones de personas allá donde vaya, es un dato irrefutable para convencer al más acérrimo ateo, pero inteligente, que existe otra verdad muy distinta a la suya.

Pero si se es ateo, y en vez de inteligente, es cafre, entonces en su mente no hay más razón que la suya.

Que el Ministro de Industria haya multado con 100.000 € a Intereconomía por un video por homófobo, cuando no denigraba ni se burlaba de nadie, simplemente se limitaba a exponer su rechazo a la homosexualidad; Y este video de Buenafuente, que denigra, insulta, ultraja, vilipendia y mancilla a la Iglesia Católica, no sea objeto de ninguna sanción, pone de manifiesto las cataduras éticas y morales de este gobierno de Zapatero.